Os enseñamos las fotos de la graduación y fiesta brasileña auténtica organizada por los maestros de MMA en Santander, Evaldo e Isabela, junto a otros profesores como Fabio, los dos Rafas y Heverton y Ze (José Duarte) y graduados morados como Claudio y otros. Y bueno, creo que mucha gente ha cooperado para que ayer pudiéramos tener una fiesta tan buena, en la que el objeto principal era reconocer los progresos de los alumnos y relacionarnos un poco.

Cuidado con la barbacoa de la UFC:

Estaba todo muy rico, la verdad, pero si no hubiera sido así yo os aseguro que no tendría el valor necesario para decírselo a los cocineros. Bromas aparte, pudimos disfrutar no solamente de una carne excelente que compró nuestro maestro Evaldo, sino que también tuvimos un postre exquisito a base de piña con canela y también un rico plato de arroz con harina de yuca muy original para nosotros, pero que es típico de Brasil.

El homenaje que se le hizo a Isabela por estar llevando tan bien el grupo de las mañanas

Estos eventos sirven para reconocer los avances de los alumnos en este tiempo último y para hacer comunidad y pasarlo bien y conocernos un poco fuera del tatami, donde se nos recordó una vez más la importancia de ser constantes y cumplir unas normas esenciales para que todos podamos estar a gusto y avanzar. Es de destacar el homenaje que se le hizo a Isabela por estar llevando tan bien el grupo de las mañanas por sí misma, un grupo de adultos que no para de crecer y a los que tiene que hacer crecer también deportiva y marcialmente, como atletas que debemos ser, cada día que vamos a entrenar con ella. También se graduó al primer cinturón morado de este gimnasio en Santander y fue Dani, apodado por todos el Abuelo.

De igual manera, hubo más nuevos graduados con cinturones nuevos y grados que se colocan en el cinturón para reconocer los avances más pequeños de cada persona hacia su siguiente cinta. Y se repitió que los que no reciban ahora su grado o cinturón lo tendrán próximamente, conforme les toque y siempre según el criterio de los profesores, que son quienes realmente saben lo que estamos haciendo (nosotros, los alumnos, realmente somos simples aprendices). Esto es un proceso en el que lo importante no es que te reconozcan tanto, sino dar tú mismo/a lo mejor de ti, por encima de tus fallos y defectos personales. Ningún soldado hace las cosas por una medalla o no debería: tu misión es crecer y ser mejor que tú mismo cada día, sin compararte en el mal sentido con los compañeros.

Como dicen ahora los jóvenes: tienes que seguir tu proceso.

Yo nunca pensé que llegaría a estar aquí, dando clase como cinta negra a todos vosotros

Evaldo afirmó que él empezó como un hobby y una manera de defenderse en unas calles brasileñas que desgraciadamente son peligrosas. Sin embargo, al final, terminó enamorándose de este arte marcial que tanto exprime cuerpos y mentes para forjar personalidades y físicos tan secos y duros como el suyo.

Yo nunca pensé que llegaría a estar aquí, dando clase como cinta negra a todos vosotros, pero al final me esforcé lo que pude y tuve la ventaja de venir de un gimnasio muy duro y con un maestro severo que me enseñaron a ser un peleador serio.

La barbacoa fue organizada por los mismos profesores, que fueron capaces de recrear una auténtica barbacoa brasileña a miles de kilómetros de ese país que tanto nos da a todos.

La eficacia de las artes marciales y en concreto del BJJ como defensa propia quedan de manifiesto en el hecho de que varios graduados de ayer son policías de distintos cuerpos de seguridad del Estado. Que estas personas que siempre necesitan estar a la última en defensa policial elijan esta academia para ser mejores cada día es un reconocimiento indudable de la calidad de la enseñanza que aquí se imparte.

Sara también decía algo importante: a ver si se apuntan más chicas, que ya las hay, pero es que estamos ante uno de los deportes y artes marciales que más está creciendo en niños y mujeres y no hay más que acercarse a cualquier tatami para comprobarlo. Un arte marcial que ayuda a todos a crecer como personas de bien y a pulir esas malas emociones o defectos que todos tenemos y que a base de sudar un poco con los compañeros y profes podemos corregir bastante.

Los maestros son los que tienen la técnica y los que nos conocen y nos pueden ayudar a crecer

También hubo compañeros que no pudieron venir a esta cita y nos hemos acordado de ellos. Pero en cualquier caso no es más que un día para estar juntos y reconocer ese proceso personal que cada uno de nosotros tiene que cuidar basándonos en los siguientes pilares:

Los maestros son los que tienen la técnica y los que nos conocen y nos pueden ayudar a crecer y tenemos que ser dóciles con ellos y comprensivos y realistas cuando parece que se enfadan porque estamos repitiendo los mismos fallos siempre. Un profesor no está ahí para darte cariño a todas horas, sino para ayudarte a ser la mejor versión del atleta que eres.

Los compañeros también nos ayudan en este proceso y es absurdo establecer comparaciones odiosas y en cambio si es muy interesante aprender de sus aciertos y errores lo mismo que haces contigo mismo. Es cierto que a veces se pueden producir confusiones o malos entendidos o una especie de competición interna que no va a ningún sitio. Pero tenemos que caer en la cuenta cuanto antes de que los compañeros son muy necesarios para todo ese proceso que tienes que seguir para crecer y sin ellos no sería posible hacerlo de la misma manera.

Y por último estás tú mismo, la pieza más importante del proceso, ya que nada se podría conseguir sin ese primer paso que das por la mañana o por la tarde para ir a entrenar, aunque te dé pereza o aunque llueva o aunque te duela no sé qué o aunque los pequeños demonios de la pereza o del desánimo y de la baja energía te ataquen. Tú eres el protagonista absoluto de tu propio proceso personal y ni el mejor profesor ni los mejores compañeros podrían conseguir nada de ti si tú no quieres hacerlo. Es por ello que los reconocimientos en forma de grados y cinturones te los has ganado tú, en realidad, teniendo en cuenta siempre que la calidad de la enseñanza y el compañerismo de los que comparten contigo los entrenamientos cada día son tus impulsores en ese camino, que es largo.

Por cierto: para los que todavía no lo sepan, las clases de MMA en Santander van a contar con las nuevas instalaciones en Puerto Chico, en el antiguo gimnasio de Los Escolapios. Allí os esperaremos también dentro de pocos meses.