“No tengo tanto tiempo para entrenar”.
“No tengo una suscripción al gimnasio y no sé con quién practicarlo”.
“No dispongo de material de fitness”.
“No tengo tanto tiempo para entrenar”.
“No tengo una suscripción al gimnasio y no sé con quién practicarlo”.
“No dispongo de material de fitness”.
Desde nuestra experiencia personal podemos decir que esto es una gran verdad. Nada puede quemar más grasa que un asalto o, mejor aún, varios asaltos seguidos de boxeo. Con la intensidad de pulsaciones y movimiento que esto implica. Sin duda uno de los mejores y más cortos caminos para ponernos a tono para este verano.
Muchos aficionados se preguntan qué arte marcial es más efectiva en una pelea de verdad. Una discusión que se torna muy acalorada cuando los más frikis de este tipo de entrenamientos opinamos y debatimos, pero seguramente no haya una respuesta única. De hecho, tal vez por esto se creó una disciplina nueva que pretendía aunarlas a todas y tomar lo mejor de cada una: las artes marciales combinadas o MMA.
Las artes marciales fueron inventadas por nuestros antepasados para poderse defender de criminales y tiranos. Normalmente, la nobleza no dejaba en ninguna parte que los plebeyos pudieran entrenar con armas, por miedo de que se sublevaran, de tal manera que los campesinos confiaron su defensa más básica a lo que podían hacer con manos y pies. También con codos y rodillas en el caso del Muay Thai, por ejemplo, aunque muy a menudo simplemente intentaban sobrevivir. De ahí la nobleza de estas artes marciales.
Roggero Stoppa ha conseguido ganar un título de su con sólo 16 años de edad, derrotando a rivales con mucha más experiencia, edad y fuerza física. Demostrando de nuevo que este deporte es capaz de romper todas las barreras que nosotros mismos nos imponemos, tanto en la actividad física como en la vida diaria. Y demostrando también que la calidad de la enseñanza en este gimnasio, en esta marca que es Xfit, se demuestra donde es preciso. En el tatami de las competiciones y con triunfos que son casi imposibles de creer. Éste es el mejor ejemplo, seguramente.
El Jiu-Jitsu es un deporte que se realiza, como todas las artes marciales, en un uno contra uno en el cual tú eres tu propio oponente: el compañero con el que entrenamos o combatimos es simplemente eso. Un compañero que nos demuestra dónde está nuestro nivel y el límite de nuestro esfuerzo y técnica. Se trata de mejorar nosotros mismos.

